El dúo electrónico peruano Dengue Dengue Dengue publica un álbum que se aleja de su sonido más tradicional y ahonda en tonos minimalistas.

Dengue Dengue Dengue es uno de los proyectos electrónicos más importantes del Perú. El dúo enmascarado, integrado por Felipe Salmón and Rafael Pereira, tiene dentro de sus principales virtudes la traducción de sonidos peruanos y autóctonos a atmósferas hipnóticas llenas de misticismo y llenas de color.

Han jugado con la cumbia, han jugado con los Andes, han jugado con las percusiones. Su estilo siempre ha estado marcado por sonidos latinoamericanos, y aunque son un una agrupación con recorrido internacional la preservan en su ADN. Su discografía, nada breve, es una muestra de ello. Desde su aspecto visual, intuimos a que nos enfrentamos. Las iconografías de sus partidas son parte de un mundo precolombino. Entonces, cuando el 16 de octubre liberaron Fiebre, donde dejan detrás los trazos y lo sustituyen por una atmósfera minimalista, levanté una ceja.

Las máscaras con motivos místicos son distintivos del dúo. Actualmente se encuentran en México. | Fuente: denguedenguedengue.net
Las máscaras con motivos místicos son distintivos del dúo. Actualmente se encuentran en México. | Fuente: denguedenguedengue.net

Felipe Salmón afirmó para Apple Music que “este es un disco muy oscuro y muy raro”. Razón no le falta. A diferencia de proyectos anteriores de la agrupación, este disco se construye en sonidos minimalistas, en atmósferas más lúgubres y un constante sentimiento de fuga o persecución. No existe el color en Fiebre, no hay celebración. O, mejor dicho, si existe el color en fiebre, está claro que son tonalidades muy apagadas, como una planta ahogada en polvo en una metrópolis.

Tal vez sea un asunto sintomático. 2020 ha sido, es y será un año marcado por el encierro. Y esto queriendo o no, influye en la producción musical de cualquier producto. De hecho, para la elaboración de este proyecto no se utilizó ningún sonido nuevo, todo está basado en sonidos guardados, en hurgar en lo ya conocido en lugar de lo que está en el exterior.

La subsecuente pregunta es: ¿funcionó? Y esta respuesta depende de quien escuche. Algunos hallarán en esta propuesta temas que llegan a ser más íntimos y otros lo plano o lo llano. Este disco apuesta por toques más minimalistas. Desde Yacuruna es evidente que hay un poco más de «pausa»—me doy la licencia de usar este término—, se deja de lado la explosión para que sea sustituida por pequeños vaivenes. Aunque, ya por estilo, Dengue Dengue Dengue mantiene los elementos tribales y casi hipnóticos que los caracterizan. Cocha, la canción que sigue, se sitúa casi en una misma atmósfera. No cambia mucho. Es un descenso a la selva. En estas dos pistas este disco de casi media hora de duración se construye.

Puedes escuchar gratuitamente toda la discografía de Dengue Dengue Dengue en Bandcamp.

Menestras, el tercer track es un experimento interesante; sin embargo, no termina de cumplir con las expectativas. Se siente monótono y no tan inspirado, más allá de alguno que otro destello en lo que dura. Es aquí donde podría iniciar el proceso de división que uno halla dentro del álbum, porque se puede antojar como repetitivo (como este año). Así pues, llega Honduras, un tema frío, con elementos que mezclan la música latina con la europea. No hay mucho más que decir, a partir del minuto y medio gana mayor cuerpo y los tambores que añaden dan algo de color a esa escala poco saturada en la cual se desarrolla el disco.

Luego viene Alborada, un tema que se siente distinto a sus predecesores pero dentro del mismo tono. Es exceso, calor, sofocación, dos de la madrugada y movimiento. Con mucho más cuerpo que el que los antecede —y sin importar sus clichés—, desarrolla una canción de club sólida. Lo cual da paso al track que nombra al disco, Fiebre, una canción que nos sumerge en un ambiente más sombrío, pero aun así festivo. La tragedia después de la fiesta o la fiesta trágica. Los golpes. El dúo peruano añade percusiones autóctonas para dotar de identidad a la pista y se siente como un tema acertado y único.

Por último, se nos presenta Yaama, un cierre que trae de regreso el cajón peruano. El track funciona dentro del disco porque este es un álbum más pausado. Sin embargo, no se siente como un final, sino como un paso más. El cierre es abrupto y no termina de convencer.

Dengue Dengue Dengue, de esta manera, erige un álbum propio de este año, cada vez se aleja más de aquel sonido de sus inicios y muestra una evolución. Todavía se encuentra en una etapa de transición. A ver qué sucede cuando acabe la fiebre. ¿Volverán a su pasado o se transformarán?

Canciones favoritas:

Alborada, Fiebre y Yacuruna

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