El tercer disco del dúo es un viaje de emociones que funciona gracias a la unión de una instrumentación variada y letras que bordan lo espiritual.

Ritmos que cambian de género conformen pasan los segundos; el folklore unido a secuencias electrónicas; atmósferas que conviven con una serie letras personales y oníricas. Abanico, el tercer álbum de Weste, es una apuesta por la convergencia de elementos (casi) místicos. Como si se tratasen haikus, las letras en este proyecto son escuetas, cortas, con un contenido que sugiere y no narra. Los títulos de los temas designan palabras, y sobre estas este dúo crea mundos. Polvo, cielos, vientos, cántaros, tinta, muchos más. La sucesión de partes que conforma este cuadro de 11 pistas es fantástica.

Clara Trucco e Ignacio Pérez no tienen miedo a experimentar. En este álbum, los sonidos tropicales pueden transformarse en arreglos orientales, gracias a transiciones sutiles, disimuladas, casi invisibles. Dentro de las canciones se pueden deslizar algunos efectos interesantes. Como el agua, los instrumentos fluyen. Como el viento, las palabras siguen su rumbo. De pronto los minutos pasan y ya estás sumergido en melodías relajantes que rondan el lo-fi. De pronto Clara deja de lado el cantar e inicia a rapear, como en RazonesMurmurar y Cántaro, y nos muestra una faceta más explícita, sin dejar atrás la lírica que caracteriza este disco.

Era una proyección,
Una inyección de vapor en mi habitación
Miles de hojas de un borrador,
Miles de caras volando sobre las ramas del árbol que se veía de mi ventana
Mirándome, esperando que abra la persiana
Como pájaro bebiendo agua de la palma de mi hermana
Saludándome, el cielo, transformándose
Una lluvia de capullos escurriéndose 

En este proyecto no hay una gran historia. No hay coros. No hay un gran clímax o un desarrollo preciso. Prevalece la emoción de las cosas, su tristeza y su núcleo, lo que realmente importa. ¿Qué significa PolvoSombra y ‌Tinta? El deseo expirado, la aceptación del tiempo, lo inevitable. Cada quien es libre de obtener la lectura que le apetezca de cada canción. «Lo inesperado aguarda en cada curva / y te sorprende invitándote a vencer el miedo», canta Clara Trucco en Tinta

Sin embargo, hay dos canciones que apuntan a otro tipo de público también. Por lo cual, no terminan de mimetizarse dentro del universo que propone Weste en Abanico. Me refiero a Quisiera y Suavidad, temas más directos, más toscos, que simplemente no pertenecen.

Este proyecto resalta por lo sutil que puede resultar su lírica, que en momentos llega a extraer conceptos filosóficos, y lo bien orquestado que se encuentra su instrumentación. No puede existir una pieza sin la otra. Solo así llegan a la simbiosis perfecta.